En verano y días soleados son la sensación, contar con una alberca propia es símbolo de diversión y placer. Todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos echado un rico chapuzón o pasado horas sumergidos en el agua.

Nuestros padres siempre nos recuerdan la importancia de no tomar el agua dela alberca o de bañarnos después de estar nadando por algunas horas. ¿Será necesario? Cómo podemos saber que el agua de la alberca está limpia. Podemos garantizar higiene si cuentan con filtros de agua, en los parques acuáticos es muy común ver anuncios informándonos sobre la limpieza de sus albercas por medio de la filtración de agua.

Los filtros de agua para alberca son filtros de arena de alta velocidad. Los filtros de arena consisten en un tanque grande, hecho de fibra de vidrio, hormigón o metal, que contiene un grueso lecho de arena especial, que tiene una forma cuadrada.

Durante la operación de filtrado, el agua sucia de la piscina entra a través de la tubería de entrada del filtro, que conduce a la cabeza de distribución de agua dentro del tanque. Mientras que la gravedad tira el agua abajo a través de la arena, las partículas de arena minúsculas cogen cualquier suciedad y escombros. En el fondo del tanque, el agua filtrada fluye a través de la unidad de recogida y sale por el tubo de salida.

Es así como el agua se va purificando por así decirlo, tal y cómo lo hace la naturaleza: por medio de la arena y los minerales naturales de la tierra.

Si deseas saber más sobre los filtros de arena, no dudes en contactarte con los expertos, como lo son: Aquasin